Pasando el merendero tenemos un área muy demandada por los usuarios de las playas. El abundante arbolado y el cuidado césped ponen un tono verde que ya refresca con la mirada. Pero es que en estas sombras las temperaturas son muy llevaderas y el suelo está un poco más blandito
El acceso al agua es cómodo, aunque no tanto como en las playas de hormigón. Es precisamente la ausencia de construcciones artificiales lo que dá un toque natural a todo este espacio.





























