Conoce

Orellana la Vieja

La Costa Dulce

Fue la primera Bandera Azul en costa interior de España. A este reconocimiento sobre la calidad del baño, se añaden otras importantes figuras de protección ambiental de carácter internacional. La experiencia acumulada y la profesionalidad de sus empresas posibilitan una oferta sin igual.

Hoy, Playas de Orellana ofrece un marco incomparable de ocio, cultura, deporte y naturaleza que va más allá de la estación veraniega.

Tierras de culturas ancestrales

Ha sido tierra de Tartessos, de Vettones, de latinos, de moros y cristianos castellanos. De Trujillo hasta la creación de las provincias en 1833, y desde entonces de Badajoz.

La Mancomunidad de Municipios en la que se integra es la de Vegas Altas del Guadiana, el Grupo de Acción Local al que se adscribe es el de la Serena, su Diócesis es Plasencia… y culturalmente, un pedacito de la Siberia.

y marcas de calidad medioambiental

Las Declaraciones de calidad y protección que avalan el interés natural y turístico del territorio se amontonan en el espacio Sierra de Pela y Embalse de Orellana.

Red Natura 2000, L.I.C. (Lugar de Interés Comunitario), Z.E.P.A. (Zona de Especial Protección de Aves), Z.I.R. (Zona de Interés Regional), Humedal Ramsar, Playa Bandera Azul …

Desde diferentes puntos de vista abalan un patrimonio natural que debemos guardar, su relevancia internacional nos hace ser referencia de una sociedad cada vez más consciente de la importancia de la conservación

 

en los lagos de extremadura

Vengas de donde vengas, podrás elegir estar entre gran parte de de los territorios míticos del este de la Provincia de Badajoz: las Vegas Altas, la Siberia o la gran Serena.

Siempre tendremos muy a mano de las comarcas del sur de Cáceres, también el Geoparque Villuercas, con los que se funde en un pasado geológico,  de sierras y montes que están muy presentes en el horizonte del norte.

Orellana es mucho más

El casco antiguo, se sitúa en el triángulo que forman iglesia, castillo y convento, que se corresponden a los tres grandes caminos en los que se organiza el pueblo: la entrada y salida de la Cañada Real Segoviana hacia la barca y el camino de Cogolludo-Orellanita.

En la Calle Real, paso de la Cañada y  en la Plaza de España – Extremadura, encontramos edificios más señoriales, que también ocupan espacios hacia el Palacio fortaleza de los Orellana. 

Biodiversidad

Esa variedad se refunde en un pequeño espacio que casi abarcamos con la mirada. Una franja de tierra que baja desde las cumbres de la cara sur de la Sierra de Pela al Río Guadiana.

De duros y grises riscos de cuarcita al Lago. En medio quedan las fuertes pendientes de tierras rojas y unas penillanuras de tierra blanda que son de las más fértiles de España.

Antiguamente había mucho cereal, algo de olivo y mucha huerta en la vega del río, también ganadería ovina y caprina principalmente. Hoy han cambiado bastante las cosas: abunda el olivo y los frutales de regadío

Una Historia trepidante

Los restos antiguos se acumulan con exponentes desde la Prehistoria. Pero va a ser a mediados del siglo XIV, cuando se empiecen a tener noticias, entonces había una pequeña población de veinte vecinos, unas 100 personas.

Poco después se funda un Señorío que llegará a Marquesado, durando varios siglos. Se edifica o reedifica el castillo, que luego será adaptado para Palacio, seguramente la primera iglesia, más pequeña, y el pueblo va creciendo hasta alcanzar impresionantes números.

El esplendor del siglo XVI deja  un gran aumento de población y de la ampliación o construcción de los grandes edificios de Orellana: la Iglesia, el Convento y las Casas Señoriales.

y unos profesionales excelentes

Los que siempre ha tenido Orellana es una gente muy dinámica, emprendedora. De siempre a sido y es un referente, pues aquí se encuentran todo tipo de profesionales, productos, equipamientos y empresas. 

Toda una infraestructura turística a disposición del disfrute, de buenos momentos de navegación, de pesca o de baño, también de senderismo o descubrimientos culturales. Todo con unas empresas modernas, con un alojamiento y  una restauración del siglo XXI que no olvida sus esencias.