Es una pequeña capilla, a modo de ermita, que daba servicio religioso al poblado que Confederación Hidrográfica del Guadiana levantó para la realización de la presa y que acogía al grueso de trabajadores, sobre todo los especialistas, que estuvieron realizando sus labores. En tiempos se realizaba una romería en San Isidro, pero debido al gran número de participantes se trasladó a la Dehesa Boyal.
El templo de de pequeñas dimensiones y de estilo bastante modernista. Las formas rectangulares sólo se rompen en la fachada, con una coqueta espadaña y dos columnas a cada uno de sus lados rematadas en punta. El conjunto se remata con un amplio rosetón.
El paraje es espectacular por la bonitas, y poco vistas panorámicas que nos ofrece el lugar. Un espacio incomparable para observar la disposición del pantano, su presa, sus entrornos.





















